El reciclaje del agua, una alternativa a su escasez.

Ante la escasez de agua, el agua reciclada es un recurso valioso que puede utilizarse en varias actividades humanas, incluida la agricultura.

Con el tiempo, el agua se ha convertido en un tema de gran interés debido a su gran importancia para la vida. Con su sobreexplotación y creciente contaminación, es esencial encontrar alternativas que garanticen la conservación y disponibilidad del agua para sustentar la vida de las generaciones futuras. El reciclaje del agua desempeña un papel importante en la mitigación de los efectos de la escasez de agua. Estas medidas consisten en recuperar agua de distintas fuentes para reutilizarla en nuestra vida cotidiana.

El agua que se considera apta para el reciclaje procede de las aguas residuales municipales, los procesos industriales, las escorrentías agrícolas o el agua de lluvia. El agua reciclada procede principalmente de efluentes de uso doméstico y de actividades comerciales, que dependiendo de su tratamiento pueden ser aptas para el consumo humano o para otras aplicaciones.
Existe una gran variedad de actividades en las que podemos utilizar el agua reciclada para usos potables y no potables, tales como:

  • Riego agrícola y de zonas verdes como parques o jardines.
  • Abastecimiento de agua municipal.
  • Agua para procesos industriales como centrales eléctricas, refinerías, molinos y fábricas.
  • Uso en interiores como la cisterna del inodoro.
  • Control del polvo o limpieza en carreteras o construcciones.
  • Lagos recreativos, fuentes y estanques decorativos.
  • Restauración medioambiental, como arroyos y humedales.

El agua reciclada es una fuente importante para la agricultura, actualmente la Unión Europea a través del reglamento de reutilización del agua (WRR) define los requisitos mínimos para el agua reciclada, y sus aplicaciones de riego en función de la calidad y el tipo de riego.
La calidad del agua reciclada se basa en la presencia de algunos microorganismos como Escherichia coli, Legionella spp., o nematodos intestinales, y otros parámetros de calidad del agua como el contenido orgánico (medido como DBO5), sólidos totales, y turbidez, dividiéndose así en 4 categorías:

  • A: agua destinada a todo tipo de riego que pueda entrar en contacto con la planta comestible.
  • B: Agua destinada a todos los tipos de riego, pero que no está en contacto directo con la parte comestible de la planta, que debe producirse por encima del suelo, también puede utilizarse para cultivos transformados y cultivos no alimentarios utilizados para el ganado.
  • C: Agua destinada únicamente al riego por goteo, evitando el contacto directo con la parte comestible de la planta, que debe producirse por encima del suelo. También puede utilizarse en las actividades mencionadas anteriormente.
  • D: agua destinada a todo tipo de riego, pero sólo para cultivos industriales y energéticos.

La reutilización del agua en estas actividades reduce la dependencia de las aguas superficiales, cada vez más escasas, minimizando también el efecto que tiene sobre las aguas subterráneas y reduciendo el vertido de aguas residuales depuradas a ríos y océanos.